Estas noches te espero mirando al sol...Venga Valiente!

11 noviembre 2011

Naturaleza artificial

Preguntandome una noche sobre la veracidad de tu abrazo, me he encontrado con las luces andantes de un monstruo sin carne, con venas centrífugas y latidos densos. Me tragó colina abajo y convertida en código navegué por sus entrañas. Cosa sin vida, milenio de caras. Nómada en coma.
Vomité las veces que he pintado tu nombre en las paredes de mis huesos. Huesos que muerden la tinta de ningún color que ha olvidado quién eres. El vértigo me acechaba, con sus patitas cortas con medias blancas. Y corrí.
Corrí se frente, en diagonal, yuxtaposicionadamente, corrí volando y cayendo en picado. Me estrellé en el mar.

Puse mi corazón en una caja y se volvió confetti.

30 octubre 2011

Heartless

A la luz de un frasco vacío me desperté esta mañana. Con los ojos cansados y el pelo revuelto, sin saber si habían pasado dos noches o una vida. Tenía un agujero negro en el ombligo. 
Buscando a tientas en los pliegues de mi cama, evalué texturas y sabores; y cuando me encontré de frente con la estrella roja que olvidaste la otra noche (la que pusiste a cantarme nanas para dormir) el corazón se levantó de la cama de un salto: se calzó los zapatos azules de tacón y las medias moradas, se enfundó en ese vestido blanco que casi nunca me pongo porque me queda pequeño... y tomando el sombrero gris y unos chocolates de mi alacena, se lanzó por la ventana. Nadie me ha dicho que ha sido de él.

Dicen que lo encontraron pegado al suelo como si le abrazara, y que aunque los servicios de emergencia le llamaron y tiraron de él para subirlo a la ambulancia en su estado órgano-casi-puré, él no se movió un ápice del suelo. Se apegó más a él, esuchando los susurros de la tierra, cantando en sinfonía cutánea odas a la tranquilidad que brinda la calidez de un beso de asfalto.

Está anocheciendo y la luz del día vuelve al frasco del que salió esta mañana, pero ahora hay un frasco más sobre mi mesa. Creo que hoy cenaré pan con mermelada.


22 agosto 2011

Ayer es siempre, todavía...

Calla las voces que vienen del otro lado de la calle
no quiero saber quien fuiste o a dónde vas
Hay una cortina de humo líquido quemando el cielo
y la lava llueve sobre mis zapatos nuevos.
Pasaron las horas, pero nunca avancé;
las yemas de miles de manos me ataron al suelo
y caí entre los engranes de un reloj de salón.
Me apalastó la gran bola que persigue al tiempo.
Abrieron las llaves y corrieron desnudos
todos, ellos, desconocidos sin caras
gritando al viento en algarabía sin fin
flotaban globos de colores bajo los ladrillos.
Llueve de nuevo. Esta vez espuma.
Porque mañana es hoy todavía.
Acaricia mi espalda mientras te vas
¿Para qué se tienden las camas?


21 agosto 2011

Pelucas&Chocolates

Una mañana llegó un mensajero
con una caja de pelucas
con mi nombre en la postal.
Desearía haberme ido
a algún lugar en el Ártico
donde poder dormir 
con el sol a un costado.
En lugar de eso
me perdí en el fondo de un plato
en tu mesa del jardín.
Dijiste que estaba bien
si te tomaba de la mano
y me lanzaba al mar
sin sueños ni miedo
acurrucada en besos de sal.
Y durante las noches sin luna
inventarías monedas
para pagar la luz artificial
y andar por senderos 
que palpitaran intermitentes
bajo nuestras espaldas.
¿Dónde están ahora las facturas
de aquellas noches de enero?
Me desperté en un desierto
con el frío en las entrañas
y un cuadro de chocolate en el abrigo.
Y al poner mi firma en la lista
de las entregas cumplidas
olvidé mi nombre,
puse una X enorme
como el mapa a un tesoro
o una cruz en un sepulcro.
Y tiré la caja sin abrir.


22 julio 2011

Puzzle


En una servilleta se escribió una profecía, sobre entes opuestos con almas similares, atados a murmullos de las multitudes, viajando entre ruido y lluvias de flores. Entre las montañas se perdió una pieza del rompecabezas de sus muchas vidas; atrapado en losas de piedra y sal se olvidaron siquiera de aquel puzle universal que los envolvía.
Después de algunos siglos y muchas realidades cayó un rayo sobre el corazón dormido y despertó en un grito perdido en las montañas. Al paso de las semanas un ave lo tomó al vuelo, y en un descuido cayó en la rosa de los vientos. Salió despedido en dirección desconocida y de su existencia sólo quedó una sonrisa.
Dicen quienes saben, que la voz dormida llama entre sueños a las almas elegidas para que le busquen antes de que se extinga. 


19 julio 2011


Explosión visceral intermitente
Clavando pedazos de músculo
Alrededor del pan del desayuno.
Interferencia radiofónica,
Un par de agujetas
Y un corte de pelo
Frente a la ventana.
Silencio nocturno
Agitado
Colegas desconocidos
Para fines inconclusos
Mercenarios infantiles
Desconociendo sentimientos
En riscos ecuatoriales.
Grabaciones monocromáticas
Balbuceos incomprensibles
En bocas ajenas
Y gigantes de luz.
Golpes de lluvia
Enmarcaban promesas
Ligando recuerdos.


Mójame la punta de la nariz.



Lucid Dreams

Tic tac Tic tac Tic tac

Sístole, diástole, sístole, diástole....


Buscaba en la pared nuevos besos oblicuos y canciones raídas, empujando la burbuja de sangre una vez más, inventándole un futuro. Sístole, diástole, sístole...
Quería alimentar la avárica necesidad de abrazos que nunca dió con caricias mullidas y risas torcidas, pero nunca notó la nube de plomo que se elevaba bajo sus zapatos y la goma de mascar anclada al caucho andante. Y murió con el susurro del agua, sin notar que tenía el alma pegada a la espalda.

Creí que eras un sueño más e intenté despertar y escribirte... pero no funcionó.

Meet me.... someday

Hacía algunos días que no dormía, bien porque no quería, bien porque no podía... y es que el horario de sus pupilas se había invertido algunos siglos atrás, porque no quería dormir por esperarle: con las calcetas puestas y el chocolate tibio, porque nunca le gustó demasiado caliente ni demasiado frío.

06 julio 2011

Cardenales...

Y ahora resulta que hay un camino de cardenales en mis rodillas, que se sienten solas y han decidido jugar a unir los puntos, a ver si asi despiertan un poquito al corazón...

Kiss the Rain... []

Andando sobre raíles se le entumecía la vida, alejándose del mundo y abrazando sueños ajenos. A veces veía trenes ir y venir a mitad de la cuidad, cargados de gritos y sonrisas de humo. Otras más jugaba a abrir y cerrar los ojos junto a las ventanillas para hacer soles nocturnos bailar al ritmo de la melodía de sus arterias. Y confizcaba voces de extraños, y pintaba caras en sus uñas con marcadores fosforecentes.
Una vez hizo caras a un niño y éste le dijo dónde vivía, para que lo visitase en las noches y le contara cuentos sobre la luna y las batallas extraordinarias de los osos de goma que vivían allí.
Cuando llovía, le divertía seguir cada gota con la mirada, dejando en ella un pedazo de su alma y viendola estallar al llegar al filo del cristal.... Y cuando se le acabó el alma, comenzó a regalar células y sueños, y amores olvidados y futuros... Hasta que una noche, cuando cayó la primera gota .... explotó. 
Y dicen los que saben, que de ella sólo quedó un libro y una taza de café que nunca se enfrió...






Anda conmigo bajo el paraguas, si no quieres que te muerda... o te bese.
Entre los arbustos de hielo y metal
caminaba una niña con el alma salada
vagando entre insomnios forasteros;
ilusión ventricular errada.
Una noche sin luna
el cielo se invirtió
creando arcoiris en negativo;
loa zapatos se le rompieron
entre charcos de alcohol
y las palmas de sus manos enrojecieron.
Circuto indeleble su corazón
amortiguó el susurro de los Dioses.
Un abrelatas y una canción
para sobrevolar tierras olvidadas.
Y corriendo sobre un colchón
se olvidó de su alma y su destino
y acabó flotando sobre una taza de té
entre hilos de seda y ecos de vino.



02 julio 2011

Quiéreme! Quiéreme Quiéreme! Hasta que revientes!

16 junio 2011

Blue

Esa noche hubo mil lunas en una habitación, girando en órbitas convexas a las pupilas de una niña con el caparazón recientemente roto. Le hablaron de contelaciones distantes y gotas de cielo viajando en galleteros de procelana, pero no quiso creerles... Perdió a la mitad de tus habitantes moleculares en batallas diurnas que nunca fueron mas que el ensayo de un discruso para nadie; y ahora estaba a un suspiro de perder las sonrisas, que pugnaban por orbitar junto a los murmullos del polvo... todos atrapados por esa ventana azul, que hacía mucho le declaró la guerra al sol.

14 junio 2011

[Heartless]

Hubo una vez un ángel en el fin del mundo, 
con alas sonoras y palabras de vida, 
que una noche en la tierra del fuego se perdió. 
A la orilla del mar sucumbió ante las olas, 
espuma y escarcha de final de primavera. 

Las sonrisas a su cargo le soñaron esa noche,
entre paredes blancas y pueblos fantasmas; 
había perdido el eco de sus madrugadas 
y ahora sólo se distinguía una sombra ectoplasta. 
Más nítido que nunca abrazó a quien le amaba,
con la promesa de vivir en su mirada,
con cuerpo de cristal y extremidades de oro y plata,
todo él un corazón colgado a la garganta.

Prometió mil lunas más para mil madrugadas,
y después de ese tiempo se fue desvanenciendo, 
palabras vacías y sonrisas sin ecos,
sentimientos grabados una vez en el viento. 

Neuronas y hormonas apelando al recuerdo
de un ángel sin alas guardián de tus besos. 
Nadie recuerda cómo respondiendo al grito numérico
una ninfa lloraba al otro lado del mundo
frente a un espejo que jamás reflejó nada.

Viviendo por siempre en las entrañas de nadie, 
se cuela en las noches buscando refugio, 
reviviendo alientos que parecen soñados
en alguna película de mitad de otoño; 
y canta e insulta con voz celestial,
historia de un sueño grabada en el alma.
Un alma sin nombre que un día te soñaba.

10 mayo 2011

Wall

Andaba caminado en círculos sobre un mundo de papel de goma, coleccionando golondrinas y zapatos sin gemelo... y cuando vi sobre qué estaba montado el mundo, no eran elefantes... solo las letras de los siglos que olvidé vivir.

27 abril 2011

As de corazones

Los ojos no alcanzan a ver lo que las manos tocan, 
en la oscuridad de los laberintos de papel.
Escribí miles de cartas de abril
en los gritos olvidados de una linterna;
las cartas se alzaron hasta el cielo
pirámides de tres colores
que tu respiración venció.
Las gotas de los grillos
no logran acallar el murmullo de tu voz.
Susurré por muchas vidas
los misterios de tu boca
intentando alcanzar tu perdido corazón.
Ineventé cientos de lunas
como piedras de cascada
y en el espacio me perdí
entre universos de cartón.
Los colores de tus ojos
se los tragó el tiempo
en un cajón que ardió.
No rompas las cartas, 
ya sólo me queda el as de corazones
y la última nota de nuestra canción.

[Ideas sin alma de una mente en conserva]


24 abril 2011

Cornisas elásticas
en bancos de té
dibujando puentes levadizos
en hojas de acre.
Llueven sirenas
sin zapatos rojos
esculpiendo sueños
en andamios de papel
cohetes huecos
en manos desnudas
en proximidad parcial
invirtiendo las pestañas de la luna.


Cómeme [sin sal]

Sonidos superpuestos

Hubo una vez una noche con una luna roja y otra gris, que se arrastraban por las tangentes de tus dientes y dejaban migas de barro por tus dedos. 
La luna roja se escabulló y buscó cuna en tu garganta, para que tus palabras fueran pasión y sangre; porque decía que las personas blancas debian cantar a colores para equilibrar el universo. Y la luna gris llegó a tus ojos, y los eclipsó, los aturdió con su danza monosílabica y sus gritos cromáticos, inviertiendo el sentido de tus latidos y doblando las realidades; así que ahora tus dimensiones están superpuestas en estrellas que viajan a años luz de las neuronas que explotaron en sinapsis y ahora se dedican a jugar al ajedrez para matar el tedio de la constelación en tu cabeza. 


[Mis canciones hicieron un coctel que no comprendo aún]

18 abril 2011

#64

Ondas asimétricas
Azotando ventanas
De marcos azules
Cristales rotos.
Setecientas sinfonías
De agua salada
Buscando los colores
De besos reciclados
Cortinas rojas
Códigos binarios
Septiembres sin fin
En ti
Recorriendo moleculas
En mitad de invierno
Cada uno de mis cabellos tiene una promesa para ti. Y si las ves un sábado por la mañana, te sorprendería lo retorcido de su naturaleza....



[Firma:lachicadelosojosdeotoño]
Buscaste por quinientos setenta y tres corazones antes de llegar a la marca de mis huesos [de goma].

Cathy

Llovían hojas de otroño sobre tus ojos desde ayer, contenidas por espejos de sombras diafragmáticas equidistantes. Miles de liciérnagas artificiales revolotearon sobre tus oidos y en elgun lugar del mundo un tren se estelló al ritmo de tus sonrisas. 
¿Que dirías si te digo que me apetece subirme al primer gorrión que pase cerca? 

¿Y si quiero lanzarme desde siete mil sueños de altura? Y que mis uñas queden incrutadas en la entrada de aquella catedral, y mis ojos lluevan sobre los páramos y las praderas que inventaste en la avenida principal, ¡y mis labios se disuelvan en el viento e intoxiquen a todo incauto que escuche a Tiersen en el momento de mi explosión!

El resto de mi se lo tragará la luna, antes de que me hagas una foto con las manos y quede atrapada en un papel que te comerás cuando me extrañes.

[Quiero repertir la última carrera. Quiero correr más rápido]

17 abril 2011

#36

Orden monocromático
sueños desvencijados
tintados rumeantes
lideres locos
gritos afonicos
cimbrando cereales
llamas violetas
pitando barcos torcidos.



[Habia un paraguas roto bajo tus oidos]

27 enero 2011

Tequeriatequierotequierotequeria

¿Quieres que te diga que te quiero con todas sus letras? Viene implícito en mis besos, a ver si te vas dando cuenta.

Y si a esas vamos, te lo he dicho a gritos ya.

21 enero 2011

Jökull

Las palabras se llovieron sobre la cuidad el martes pasado, y todos los signos de puntuación destrozaron el pavimento y los semáforos, los techos y las flores; porque las letras, cansadas de su abandono, decidieron suicidarse, y se dejaron caer desde el cielo para que por lo menos por una última vez, se las recordara.

El desastre de las palabras, asi quisieron llamarlo, pero nadie pudo hacerlo, porque las letras ya no existían... 

10 enero 2011

Breakfast..... u

Algunas veces creía verle asomado en el sandwich matutino, con los ojos rojos por hablerle esperado toda la noche, con una cama de jamón y sabana de lechugas bien frescas; no le importaba coger un resfríado o que el resfriado le cojiese a él... porque todas las mañanas, con renovada alegría y los ojos de sueño, ella le besaba en cada mordida que daba... y aunque fingía que nunca le veía, siempre dejaba un poco de mostaza en su lado inferior, para que él supiera que le llevaría consigo.