Estas noches te espero mirando al sol...Venga Valiente!

03 diciembre 2012

Cocktail

¿Qué se supone que hacemos cuando dormimos? 

Los raíles se mueven rápido, se tragan el mundo. La nieve desaparece bajo los pasos que no das, bajo los pasos de los anillos de los caballos del universo.
Hubo una vez una abeja entre las montañas de Siberia. Andaba montada en una bicicleta y se bañaba en los rugidos de los lobos... Se perdió una noche en una hoguera, y sus cenizas pintaron el mar con las esperanzas de los cerezos por conocer.
Aquella niña anda bajo los túneles de vida por las mañanas, con una botas blancas y una boina roja. Sus pasos se marcan en el musgo del concreto quebrado por las risas que han pasado. 
Si las flores hablaran, hablarían de las torres de vapor que vomitan nubes en el cielo lila de las mañanas de invierno. Ladridos de un perro cobarde que nunca ha seguido un auto. Las palabras se pierden en conversaciones de amistades fantasmas. Y la luna grita que le canten bailes grupales, con vestidos de encaje y corsés.
A los cielos les gusta que les piensen versos al amanecer.


Hoy cenaremos coctel de vidas. 
(A Marte le gusta jugar a las escondidas)

20 mayo 2012

Noche de Tormenta

Se rompió las uñas con los dientes, 
buscando alejar los susurros de las nubes 
que le perseguían ocultas por la noche. 
Ráfaga de fotografías en una noche de tormenta.
El acero de sus ojos se quebró contra la pared.
Cielo
y luego nada.
Un gigante flotaba desmayado
atrapado por las lenguas del aire.
Dime que se siente
conocer todos los colores de una llama.
Si dejas un mechón de tu cabello enterrado 
en la superficie de la luna,
en otoño brotarán 
árboles de rayos y nubes,
de ésos en los que juegan las voces
de aquellos que no han nacido aún.
Los charcos empapaban las botas de hule
y arrugaban su piel a través de los puntos.
Si miras a tu lado no verás nada,
si miras hacia arriba
verás a Elvis acostado
como un pescado con pies.


Había burbujas pegadas a las cortinas de mi cocina esta mañana.

28 marzo 2012

Melancolía en temporada de lluvias

Las palabras se agotaban derramando mayúsculas sobre los bordes de mi boca,
sentimientos de vidas pasadas atrapados en canciones pop de radio de mediodía.
La incredulidad de una piel estremecida por la brisa de un aliento distante
y los sonidos instantáneos que nunca se guardaron en la memoria binaria del inocente amor;
sin caras ni celulas a concer, con mechas moradas descubiertas al abrigo de un asalto de madrugada.
Los relojes se detuvieron uno tras otro y después... después de tantas vidas
me aprietas el alma otra vez, en un intento de aferrarte a una existencia de la que ya nadie está seguro.
Quiero abrazar el suelo que te acoje, y conseguir la foto que nunca se tomó;
los cuervos cantarán tu nombre y la lluvia dejará de caer, ¡como perlas encantadas hechas pedazos!
Como un fragmento de diminuto cristal infundiendo vida a montruos sin corazón
tornando los cuentos de hadas en una visión de acero y color.
Desaparecido para el mundo entre agujas y tuneles de goma;
golpeando corazones siameses en el hemisfero opuesto de otro planeta,
acarciando con sus alas y su sed de sangre a la protegida del tambor.
Buscare bajo el jardín rojo tu secreto, en la lista perdida de las historias que el universo se tragó.


 
Una lágrima que en el tiempo se perdió...[]

01 marzo 2012

Mensaje sin guardar

Aquellas lunas pasadas quedaron atrapadas dentro de mi, son sus uñas clavadas en mi memoria. A veces por las noches las busco en la oscuridad, hablandoles bajito y prometiendoles abrazos que les hagan recordar el calor de otro ente sin forma a su lado... pero un extraño en la distancia  borró los puentes que me unían a ellas y los oceanos se tragaron la huella de su existencia; memorias sin masa, codificación binaria manipulada por palabras sin respaldo. Ahora busco entre los escombros vomitados por el viento, armando rompecabezas y jugando con las palabras para inventar las leyendas de las almas olvidadas en mi cabeza. 

Las estrellas me hacen dudar de tu nombre... ¿tenías uno?

23 febrero 2012

Explosión de realidad

 El día en que le pusieron cuerda por primera vez un sonido hueco alteró el tiempo. Fue su corazón de goma, comprimiendo el espacio dentro de las galaxias confitadas en su interior. Se pasó la mano por el pelo y sus terminales nerviosas le aviaron que eso era sentir. Algo fluía por el dorso de su piel, se movía en sentido cotrario a los impulsos, tratando de mantener un equilibrio en este mundo de mariposas y remolinos.

Después de un tiempo de vagar por los caminos de tierra y sal que se torcían en su boca, se contró con una lágrima de luna, ahogada en su propia voz, al intentar clamar al cielo por el resto de su esencia. Pero su melodía nunca llegó al infinito, y así una noche de absoluta tristeza, la luna se suicidó. 

Los acordes de sus impusos nerviosos movían sus extemidades sin consultarle, acercandose al abismo.... Y entonces le vio, bailando sobre la arena. Creaba ondas sobre la superficie: tierra estrellada; expandiendo su alma en cada gramo de minúsculo cristal. 
El beso del viento, le llamó. 
...No hubo respuesta. 
Intentó atraparlo en una botella de fuego azul, pero no pudo contenerlo sólo con la fuerza de su abrazo y le vio alejarse riendo... con el susurro de la explosión de una pompa de jabón.

La caída fue instanánea. Golpe de realidad instantánea de un transúnte obsesionado con la pared.

Risas croticas.
Aire con miel.