Estas noches te espero mirando al sol...Venga Valiente!

28 febrero 2013

#78

Oscuridad
Cristales de madera
Juego de escondidas
Luna inconstante
Fluctuación fantasma
Ojos de gato.
Bajo tres fantasmas
Rojos
Cabaña de abismo
Perdida
Submarino onírico
Velocidad bifurcada
Consciencia intrusa
Retos entre engranes.
Deten el mundo
O cae de él.


Te saqué de un sueño al que no pertenecías, y te multiplicaste en las caras restantes.

26 febrero 2013

Bip... bip

Porque siento, escribo. Mis latidos susurran en clave morse.

Stop

Palabras,
Silencios,
Calendarios viejos,
Roban historias y
Sillones de jazz;
Carreteras marchitas.
Ondas
Interrumpidas,
Desiciones
Sabor a madera
Y miel.
Fantasmas sonoros
Agitan corazones
Detenidos
A mitad de un semáforo
Azul.
¿Las luces del cielo
son iguales para todos?
La tinta
No mentía;
Abraza al fuego
Polvo de materia
Vida amorfa.
Dime una vez
¿Qué escondes
tras la luna?

Destino

Las lágrimas de una canción se evaporaban en la ventanilla del tren que reflejaba sus posibles futuros; con las luces de una cuidad muda dejando borrones y manchas en el vaho de su voz. Hubo veces en que deseó jamás haberse comprado el único par de zapatos que tenía, para atrapar sus sueños en la cinta imantada que había observado alguna vez en la mesa de la liquidación de estorbos en la casa de al lado de la panadería en la que nunca compraba nada, aunque siempre iba a oler. Los pasajeros ajenos a sus cambios de camino espirituales convertían el aire en veneno a su alrededor, saturando sus miradas de sonrisas sin rostro y melodías sin armonía... La vida le cambió tantas veces esa noche, que el resultado de cada segundo podría haber originado el Big Bang. Y al final, se estrelló.

Tal vez mañana limpien el cristal donde dejó la huella de su alma.

24 febrero 2013

Knight

Pasó media vida pintando existencias ajenas, hasta que olvidó su corazón. Falto de alimento, sin sonrisas, sin abrazos, cayó en coma la noche en que un asteroide abolló a la luna. El péndulo de la luna fantasma se siguió moviendo, imparcial, frente a las criaturas del universo, sin importar el espacio, el tiempo o la veracidad de su materialidad. Canto agónico a los relojes de arena enterrados en fuentes de acero y concreto. Y su existencia se perdió.
Sismos musicales en mapas de bits estrujaron el mantel en el que descansaba. Sin abrir los ojos, fotografía en negativo de un perfume feroz.
Caballero, has perdido tu armadura, ¿qué piensas hacer para acabar con el dragón?

El sol se marchita

A un paso de la nada
Aliento de libertad inflada
Sol de media tarde
Autoabrazo muscial..
La cuidad roja bajo su mirada
Pupilas evadidas
Ceremonias tristes
Lápida de rosas
Frente a la luz de una luna artificial.
No destruyas al sol,
aun le falta encontrar su órbita
junto a las raíces del destino.
Cómeme los miedos,
choque eléctrico disperso,
cuentos de felicidad
para aderezar las madrugadas.
Flotar en medio de un océano
sin fondo
sin identidad;
¿si nadie nunca se ha reflejado en él,
quién le cantará canciones?
Besos de humo
sin tacto.
Plabras sin ortografía
rotas
en cartas que nunca llegaron.
Hay que borrar las agendas del mundo.
Salto de amor
destinado a un cráter viceral.

20 febrero 2013

Sea

Las palabras se rompían cuando hablaba de él. Era como si la tierra se tragara todas las letras del mundo y nada quedara para describir los sueños. Las nubes se arremolinaban en torno a sus brazos, atrapaban sus células y drenaban su DNA... porque en los mundos pequeños hasta los poros tienen memoria.
Las hojas crujían bajo sus pies, en suelo ajeno, al otro lado del mundo. Al otro lado del túnel. Al otro lado del mar. Al otro lado de la realidad.
Nadie nunca supo qué fue de aquél que se escondía detrás de sus pupilas y sus palabras dulces, en esos ojos de otoño que lo abrigaron toda la vida; porque de él era el invierno y sus ventiscas, y la luz de la luna y los ojos de gato, y los mechones morados que siempre escondía.
Y de la nada, las apariciones de la luna se acabaron. Y abandonó el cielo y el mar, y se instaló para siempre en el corazón congelado de una muñeca. 
¿Cómo se sabe cuando uno esta soñando?






Pálpito

Guiños de lluvia y sonrisas rojas
puntos perdidos
canciones en los pétalos de un girasol.

Temblaba sin frío, como un gatito recién nacido, en la palma de la mano de nadie, de todos... alma desnuda en noche de viento. Un relámpago en el corazón y luego nada. Frío.
Le gustaba encerrarse en notas trasatlánticas, junto a palabras en idiomas que nunca conocería, tras murallas de humo y papel. Cuidad de cenizas y llamas cantarinas, fundidas en olas que chocan en los amaneceres más tristes, con una sombrilla y la sonrisa más radiante del sol.
Atrapó un recuerdo en una botella, elixir de vida para pajarillos que aun no aprenden a volar. Les borró los corazones de las patas... no se les fueran a detener en pleno vuelo; y los lazó desde lo alto de un pastel. Sentada sobre una guitarra de aserrín los observaba planear cada tarde, suspendidos, levitando con aprobación científica. Dos aleteos y caída libre.
Botas de lluvia y un café con jazz para merendarse los sueños.