Llovían hojas de otroño sobre tus ojos desde ayer, contenidas por espejos de sombras diafragmáticas equidistantes. Miles de liciérnagas artificiales revolotearon sobre tus oidos y en elgun lugar del mundo un tren se estelló al ritmo de tus sonrisas.
¿Que dirías si te digo que me apetece subirme al primer gorrión que pase cerca?
¿Y si quiero lanzarme desde siete mil sueños de altura? Y que mis uñas queden incrutadas en la entrada de aquella catedral, y mis ojos lluevan sobre los páramos y las praderas que inventaste en la avenida principal, ¡y mis labios se disuelvan en el viento e intoxiquen a todo incauto que escuche a Tiersen en el momento de mi explosión!
El resto de mi se lo tragará la luna, antes de que me hagas una foto con las manos y quede atrapada en un papel que te comerás cuando me extrañes.
[Quiero repertir la última carrera. Quiero correr más rápido]
No hay comentarios:
Publicar un comentario