Estas noches te espero mirando al sol...Venga Valiente!

18 abril 2013

Fragmento de un sueño

Cada día la veía asomada por las ventanilla del autobus. Los sueños se le desbordaban por ojos cuando el viento le arañaba las retinas. Y aun asi, nunca cerraba su ventana. En cada lágrima forzada iba una historia imaginaria de amores improbables que cambiaban como el pronóstico del tiempo.
- ¿Qué es lo que esperas, vistiendote de sonrisas todos los días? ¿no te cansas del mismo color?
- Es el traje más bonito que tengo, y cuando le encuentre, quiero que sea lo primero que vea.
- ¿Esperas a alguien, entonces?
- Sí y no. No se puede esperar el futuro.
- ¿Y por qué no le preguntas cuándo llegará?
- Porque no le conozco.
- ¿Y cómo sabrás que es él?
- Eso es sencillo. Tenderá los ojos más cautivantes que haya visto. Podré ver el universo en ellos, será como lanzarme al vacío y nunca dejar de caer. Se que podría pasarme la vida viendo esos ojos.
- ¿Es que piensas pasarte la vida perdida en volcanes oculares?
- Claro que no. Le escribiré canciones acerca de sus lunares, y le dibujaré tatuajes con mi cabello; me contará del miedo que le dan las mantis y las promesas. Y me prometerá nunca prometerme nada. Me dormiré en su espalda y me despertarán sus mordidas en mis costillas. Odiará mi manía de tardar demasiado cuando hago la comida, pero me dejará jugar a hacer globos con el detergente para platos y haremos concursos de romper burbujas. Tendrá una tabla con mis silencios (mi silencio de felicidad, mi silencio de enojo, mi silencio de dame un abrazo, y hasta el de travesura) y me besará para curarme las fiebres.
- Ya vale. Entonces, ¿de qué cuento piensas sacarlo?
- De ninguno. Ya existe, sólo que no me ha encontrado.
- Deberías ponerte un anuncio de neón.
- Debería, es demasiado despistado...

16 abril 2013

Gravity

- ¿A dónde caen los soñadores?
- A sus pupilas.
 
 
 ¡Cántame tus soles en una piedra azul!


Memoria: esquizofrenia

Silencios oblicuos, rumiantes
entre olas sintéticas,
vagando,
construyendo
recuerdos de lunas sonrientes.
Constelaciones pintadas
en las ventiscas
de un castillo de emergencia.
Raíles de luz,
relojes bipolares.
Los zapatos más hiperactivos del mundo,
flechas imaginarias
moviendo sus mil ojos azules.
Arcoiris circulares,
víctimas dentales.
Guadias neuroquímicos
atrapados en pixeles.
Besos difusos, bocas dormidas.
¡Lánzame a la corriente
antes que el mundo nos trague!

09 abril 2013

Hasta las estrellas mueren

Había dibujado tantas vidas, que perdió su realidad, pintando parches oníricos en las ventanas de los aparadores de las tiendas a las que nunca entraba. Se había descubierto tantas veces tocando melodías sobre pianos que sólo existían en los pliegues de sus pantalones, y coros en los parpadeos de desconocidos. Y tenía la espalda constelada de lunares; uno por cada beso que le había inventado.
Y una mañana, mientras preparaba el licuado previo a su siesta matutina, la realidad le reventó en la cara como una pompa de goma de mascar... y la tinta de sus lunares dejó un charco en la cocina.

-¿Qué vas a hacer con la tinta derramada?
- La meteré en una cajita.
- ¿Crees que dejes de quererle algún día?
- Hasta las estrellas mueren.

- ¿Y si no?
- Seré una supernova.