Estas noches te espero mirando al sol...Venga Valiente!

26 diciembre 2010

Love, love, love

Hay días en los que me pongo mi boina roja y salgo a cazar ideas absurdas, esas que la gente no quiere dentro de ellos porque son más de que lo podrían desear, porque les tienen miedo o porque desafían las leyes de la realidad. Pero a mi me gustan. Me gusta abrazarlas y ponerles mantas de colores para que no pasen frío. Me gusta ofrecerles calcetines con agujeros y tazas de té con chocolate. Me gusta invitarlas a cenar en la colina detrás de la última casa de esta pequeña cuidad. Y entonces, cuando se sienten felices, las ideas bailan y entran y salen de mi cabeza, besando cada una de mis neuronas, platicando con mi hígado y seduciendo a mi estómago. Y luego se van; se vuelven luces de colores: más de los que jamás he visto, más que de los que nadie verá nunca. Y comienzan a volar: vuelan en todas direcciones, como electrones sobrecargados de felicidad, zumbándome en la piel. Y cuando llegan al cielo, estallan reventando las entrellas.

Es entonces cuando me pongo las botas de lluvia, el impermeable amarillo y los lentes de 3D... porque si no tienes los ojos de dos colores diferentes no aguantarás su luz; porque si no estás de amarillo no te verán desde allá arriba y no podrán despedirse... porque si no usas las botas, se meterán por tus poros y algún día tú mismo terminarás explotando...

Pero hoy me he dejado las botas en casa, y puedo sentir el pasto en las plantas de los pies... hoy quiero explotar!

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