
Me inventaste con tu lápiz azul un martes por la mañana, con los párpados amarillos y los dedos dormidos; con sueños de azufre y algodón en cada curva y cada pliegue de sus uñas...anaranjadas. Me inventase, como quien sopla al viento un diente de león, suave y sin prisa, pero sin una motivación real o alguna expectativa decente. Soy creación del caos. Soy una divagación perdida en un suspiro matutino después de una noche en vela y tres litros de café con pimienta.
Un rayo de luz me abrasó y me consumió ese mismo instante y me convertí en polvo, en restos de una estrella verde que jamás existió, mas que en tus pesadillas, esas que nunca cuentas, pero que ves andando junto a ti en el tren o el metro que pasa junto a tu puente de helio. Me atrapas y me enfrascas en botellas de medicina para los oídos, no hay lugar mas apropiado para encerrar un sueño nítido nacido de la conciencia muerta de un poeta adormecido y lucido que mira fijamente una bola de luz empotrada en la pared. Eres una realidad de humo, y me invades.
Me encantas con esa playera verde a rayas y un puñado de pecas en la mirada.
I-rReal
Un rayo de luz me abrasó y me consumió ese mismo instante y me convertí en polvo, en restos de una estrella verde que jamás existió, mas que en tus pesadillas, esas que nunca cuentas, pero que ves andando junto a ti en el tren o el metro que pasa junto a tu puente de helio. Me atrapas y me enfrascas en botellas de medicina para los oídos, no hay lugar mas apropiado para encerrar un sueño nítido nacido de la conciencia muerta de un poeta adormecido y lucido que mira fijamente una bola de luz empotrada en la pared. Eres una realidad de humo, y me invades.
Me encantas con esa playera verde a rayas y un puñado de pecas en la mirada.
I-rReal
"sin una motivación real o alguna expectativa decente"
ResponderEliminarme gusta cuando escribes.