Siento los ecos de tus latidos en cada respiración gritada con los labios enfermos de mis besos. Me absorben y me atan, destan mi consciencia y la maquillan hasta dejarla inconsciente y complaciente a las ordenes de tus huellas digitales navegando por mi espalda. Y me pierdo en las lagunas de piedra que esconden las pecas de tus ojos y las verdades no verbales que me cuenta tu sonrisa nocturna, perdida en las alas de un ave de campanario con luces violetas y salmones que se curuzan con formas geométricas y felinas en el contraste de la luz y la sombra en el fondo de una copa de wisky de dudosa procedencia. Porque iluminaste dos veces el hueco al otro lado del kaleidoscopio y sus nubarrones; y temblaste bajo la escarcha de mi aliento con las manos perdidas bajo los piegues de mis párpados amarillos.
Invéntame una aurora boreal a mitad del desierto en una noche de otoño con coros felinos.
Te contaré un no-secreto: Yo también quiero estar enamorada... [Say me yoy love me]

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