Se me acabaron las palabras para describirte... Reinventas cada definición y te comes mis ideas torcidas. Mi pensamiento de ti queda sólo en papel arrugado junto a las notas que nunca escribí con la tinta escarlata que se vació sobre el escritorio el otro jueves.
Porque eres y no eres lo que nunca sabré. Y me encanta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario